La Escuela Internacional Altamira se compromete a ofrecer una educación holística que desarrolle todas las dimensiones humanas: cognitiva, socioemocional, estética, física y espiritual para formar un ciudadano líder que promueva una cultura de servicio, honestidad y respeto.

Reconociendo las contribuciones que la filosofía de Reggio Emilia ha tenido a nivel mundial en la comprensión de los derechos de los niños como constructores de la cultura y participantes de su identidad y autonomía. La directiva y los maestros de la escuela preescolar AIS, han recibido la tarea de examinar y estudiar la propuesta que desde 1980 (en un lugar en el norte de Italia, en la región de Emilia Romagna, la ciudad de Reggio Emilia), ha sido un modelo Para aquellos que se dedican a la educación infantil.

Altamira considera a los niños como seres capaces de crear y construir significados, capaces de usar una compleja red de aprendizaje que solo puede interpretarse a través de la actitud de escucha del profesor.

Cualquier acción realizada por los niños se considera un regalo genuino y la prioridad para el equipo es presentar en los registros fotográficos lo que hacen y lo que pueden hacer. Las aulas son espacios con una identidad de quienes la habitan, donde se hacen visibles los procesos de conocimiento que tienen lugar allí y donde son visibles las acciones y los caminos que se han tomado.

Al ingresar al AIS, el visitante puede apreciar y comprender la vida en la escuela, su historia y su identidad en la documentación compartida en los paneles.

El AIS fomenta el espíritu de investigación y busca capacitar a niños y niñas como ciudadanos responsables, pensadores críticos y creativos capaces de resolver problemas. En los centros o áreas de exploración dentro del aula, los estudiantes se preguntan a sí mismos realizando una investigación que surge de las hipótesis que expresan en sus conversaciones.

Hay múltiples espacios, juegos, diálogos y exploración donde los niños expresan sus 100 idiomas. (Loris Malaguzzi, pedagogo y precursor de esta filosofía educativa). De la mano, padres y maestros, en estrecha relación, participan en el desarrollo creativo de los lenguajes simbólico, lógico, fantástico, cooperativo, social y emocional de los niños.

El lenguaje de la música permite al niño comunicarse con su interior y entre ellos, estimula la imaginación y la creatividad. La canción y la percusión son los primeros elementos de ritmo en los más pequeños. En «Music Studio» se crea un ambiente rico que fomenta la autoestima y promueve el desarrollo social, emocional e intelectual.

ATELIER o estudio de arte. En este espacio, los niños convergen para explorar, a través de técnicas artísticas, los temas a través de los cuales giran sus preocupaciones diarias. La sensibilidad puede ser explorada a través de muchos medios y formas. El Atelier es un espacio para el encuentro de los niños con su creatividad.

Danza y expresión corporal es otro lenguaje que comunica emociones y apoya la expresión y comunicación no verbal, desarrollando habilidades y habilidades.

Los niños están inmersos en un entorno bilingüe que fomenta el desarrollo de las habilidades de comunicación. Tanto en el aula interna como en la externa, la comunicación oral y escrita enriquece permanentemente el proceso de alfabetización en inglés y español. Al investigar y resolver problemas de una manera creativa en los encuentros con las matemáticas, los niños logran entender el mundo que los rodea, apreciar y disfrutar desde una edad temprana, descubriendo que el pensamiento matemático está en todas partes.

Es responsabilidad del AIS compartir con la comunidad a través de las paredes de la institución y llegar a otras entidades educativas a través de reuniones y diálogos pedagógicos que fomentan el intercambio de conocimientos. Momentos como el Congreso de Matemáticas, la Iniciativa de Presencia Internacional, el mes de la lectura y otros enriquecen los procesos de colaboración y solidaridad entre las comunidades de aprendizaje.