Una biblioteca bien equipada en la Escuela Twenty First Century es un entorno de aprendizaje que enriquece la adquisición cognitiva al proporcionar recursos digitales que se ajustan a las necesidades de aprendizaje de los estudiantes.

Se han convertido en un tipo diferente de destino de aprendizaje cuando las escuelas los vuelven a imaginar como espacios abiertos y transparentes que invitan a la comunicación y la colaboración de los estudiantes.

Hoy en día, con la digitalización de contenido y la ubicuidad de Internet, la información ya no se limita a los materiales impresos accesibles solo en una única ubicación física. Las bibliotecas se están reinventando a sí mismas a medida que el contenido se vuelve más accesible en línea y su papel se vuelve menos relacionado con los tiempos de vivienda y más para conectar a los alumnos y construir conocimientos.

Los libros impresos siguen desempeñando un papel fundamental en el apoyo a los estudiantes, pero las tecnologías digitales ofrecen vías adicionales para el aprendizaje y la adquisición de contenido. Los estudiantes y profesores ya no necesitan una biblioteca simplemente para acceder. En cambio, requieren un lugar que fomente el aprendizaje participativo y permita la co-construcción de la comprensión de una variedad de fuentes. En otras palabras, en lugar de ser un archivo, las bibliotecas se están convirtiendo en una comunidad de aprendizaje.

“El propósito central de este nuevo entorno de aprendizaje es fomentar la curiosidad sin trabas por preconceptos o incluso barreras físicas”.

 

El Futuro De Las Bibliotecas

Cuando cada estudiante tiene el potencial de llevar una biblioteca global en el dispositivo en su bolsillo, el papel de las bibliotecas físicas puede volverse aún más importante, no solo un lugar para albergar recursos, sino uno en el que crear significado de ellos. Las bibliotecas del siglo XXI brindan un espacio común acogedor que fomenta la exploración, la creación y la colaboración entre estudiantes, maestros y una comunidad más amplia. Reúnen lo mejor de lo físico y lo digital para crear centros de aprendizaje. En última instancia, las bibliotecas continuarán inspirando a los estudiantes a construir nuevos conocimientos y significados del mundo que los rodea.