Vivimos en un mundo complejo, donde los estudiantes son considerados “nativos digitales”, que crecen en un entorno tecnológicamente rico, donde la creatividad, la colaboración, la comunicación y el pensamiento crítico se convierten en habilidades necesarias para tener éxito.

Con el acceso a la información en la palma de sus manos, la creatividad consiste en hacer nuevas conexiones y encontrar soluciones innovadoras a los desafíos. La colaboración consiste en convertirse en un jugador de equipo, fortalecer las relaciones interpersonales y comprender el genio colectivo detrás del trabajo en equipo. La comunicación resume el fomento de discusiones asertivas con otros pares, al poder entender la información y compartirla, de manera clara y concisa. El pensamiento crítico se convierte en la habilidad de razonamiento, que requiere del análisis y la comprensión de la información, para construir criterios y facilitar la toma de decisiones. Nuestros estudiantes entienden estas habilidades como temas que se superponen en todas las áreas del currículo, que están inmersas en su vida diaria en nuestra escuela, lo que les permite perfeccionarlos y lograr el dominio.

Durante nuestros años de primaria, los estudiantes pueden establecer y desarrollar su propia identidad, independencia y autoestima, interacciones sociales positivas y convertirse en aprendices de por vida dentro de un ambiente de cuidado. La inteligencia emocional y el SEL (aprendizaje social y emocional) se convierten en determinantes clave para mejorar la salud mental, las habilidades sociales y el rendimiento académico. Al integrar SEL en el plan estratégico de las escuelas, la dotación de personal y el marco de desarrollo profesional, nuestros educadores y familias se asocian para promover un clima acogedor, participativo y comprensivo para el aprendizaje. Esto se refleja en una serie de indicadores, como comportamientos y actitudes sociales positivos, habilidades como la empatía y el trabajo en equipo y académicos. Además de reducir conductas disciplinarias, angustia emocional e inseguridades.

De segundo a sexto grado, nuestro plan de estudios proporciona experiencias de aprendizaje desafiantes a través de estrategias de aprendizaje efectivas, programas a nivel escolar e integración de tecnología para prepararlos para que tengan éxito. La forma en que se imparte la educación en el aula se transforma, transfiriendo al profesor de la posición de conocedor de conocimientos únicos a la orientación y orientación del estudiante, quien a su vez asume un papel más activo. Esta metodología activa apunta a transformar la educación en la forma de aprendizaje del estudiante, y tiene el objetivo de aumentar la reflexión y la retención sobre lo que se ha aprendido. El verdadero propósito es brindar a los estudiantes la capacidad de implementar esta apropiación de conocimientos y herramientas tecnológicas en sus vidas diarias.

Como comunidad, capacitamos a los estudiantes para que aprendan con un propósito, sirvan con pasión y lideren con corazón para hacer un mundo mejor.